Destrucción de archivos

A medida que una empresa crece, también lo hace su archivo. Cajas, archivadores y estanterías pueden terminar ocupando espacios que podrían destinarse a puestos de trabajo, salas de reuniones u otras necesidades de la empresa.
Toda empresa genera documentación que, con el paso del tiempo, deja de ser necesaria. Facturas antiguas, expedientes cerrados, contratos vencidos, documentación administrativa o archivos que ya han cumplido su plazo de conservación siguen ocupando espacio en muchas oficinas y almacenes.