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Los costes ocultos de un archivo desorganizado Cuando una empresa piensa en los costes de su archivo, normalmente se fija en las cajas, los archivadores o el espacio que ocupa la documentación.Sin embargo, mantener un archivo físico implica muchos otros gastos: personal dedicado a organizarlo, materiales de almacenamiento, iluminación, climatización, limpieza y tiempo invertido en localizar documentos.A estos costes directos se suman otros menos visibles, como retrasos en los procesos, duplicidad de información, pérdida de documentos o dificultades para responder a una auditoría.En este artículo analizamos los principales costes de un archivo desorganizado y cómo una correcta gestión documental puede ayudar a reducirlos.
Toda empresa genera documentación que, con el paso del tiempo, deja de ser necesaria. Facturas antiguas, expedientes cerrados, contratos vencidos, documentación administrativa o archivos que ya han cumplido su plazo de conservación siguen ocupando espacio en muchas oficinas y almacenes.
Muchas empresas llegan a un punto en el que el archivo deja de ser una herramienta útil y comienza a convertirse en un problema. Las cajas ocupan oficinas, almacenes y salas de reuniones. Encontrar un expediente lleva cada vez más tiempo y mantener la documentación organizada requiere recursos que podrían destinarse a otras tareas.
Una buena gestión documental permite encontrar la información cuando se necesita, reducir riesgos y evitar que el archivo crezca sin control.Pero gestionar correctamente los documentos de una empresa no consiste únicamente en mantenerlos ordenados. También implica definir cómo se clasifican, quién puede acceder a ellos, cuánto tiempo deben conservarse y qué hacer cuando han cumplido su ciclo de vida.
Gestionar correctamente un archivo también implica saber qué documentos conservar, durante cuánto tiempo y qué hacer con ellos cuando dejan de ser necesarios.
La transformación digital ya no es exclusiva de las grandes empresas. Cada vez más organizaciones en República Dominicana están digitalizando sus documentos para ahorrar espacio, mejorar el acceso a la información y proteger sus archivos frente a pérdidas o deterioros.